domingo, 9 de julio de 2017

Etrobacia ( Levitación )





Nombre griego, que significa pasear o levantar en el aire los espiritistas modernos la llaman levitación. Puede ser consciente o inconsciente. En el primer caso es magia; en el segundo, desequilibrio, enfermedad o un poder cuya significación se dilucida en pocas palabras. En un manuscrito siriaco, traducido por Malchus, alquimista del siglo XV, se lee una explicación simbólica de la etrobacia con respecto a Simón el Mago. Dice así:  A las personas que creen en la clarividencia, pero no en los espíritus de la naturaleza, sino tan sólo en los espíritus humanos desencarnados, les interesarán las observaciones de una clarividente publicadas en Londres Espiritista de 29 Junio 1877. A venir una tempestad, vió la vidente “un espíritu luminoso que salía de una negra nube y pasaba rápido y deslumbrante al través del cielo, acompañado pocos minutos después por una línea diagonal de espíritus obscuros en las nubes”.
La conocida conferenciante, escritora y vidente, Mrs. Emma Hardinge Britten, ha publicado relaciones de sus frecuentes experiencias con los espíritus elementales. “Simón, con el rostro en tierra, murmuró: “¡Oh madre Tierra, ruégote me concedas algo de tu aliento, y yo te daré el mío! ¡Suéltame, oh madre, y llevaré tus palabras a las estrellas y fielmente volveré después a ti!” Y la tierra, vigorizando sin detrimento su condición, envió a su genio a infundir algo de su aliento en Simón, mientras él respiraba en ella; y las estrellas se regocijaron a la vista del Potente.” 
Para comprender esto, es preciso recordar que las electricidades del mismo signo se repelen y las de signo contrario se atraen. “El más elemental conocimiento de la química”, dice el profesor Crooke,“nos enseña que mientras los cuerpos de opuesta naturaleza se combinan enérgicamente, apenas hay afinidad entre dos metales o dos metaloides de propiedades análogas.” La tierra es un cuerpo magnético o un gran imán, como afirmó ya Paracelso hace 300 años. Está cargada de electricidad positiva, que genera continua y espontáneamente en su centro de movimiento. Los cuerpos humanos y todos los objetos materiales están cargados de electricidad negativa, lo cual equivale a decir que los cuerpos orgánicos e inorgánicos generan y se cargan constante é involuntariamente por sí mismos de electricidad contraria a la de la tierra. Ahora bien: ¿qué es el peso? Sencillamente la atracción de la tierra. “Sin la atracción de la tierra nada pesarían nuestros cuerpos”, dice el profesor Stewart, “y si pesáramos doble, experimentaríamos doble atracción”. ¿Cómo podemos librarnos de esta atracción? Según la ley antes enunciada, la atracción de nuestro planeta retiene a los cuerpos en la superficie terrestre; pero ¿cómo explicar que la ley de gravitación haya sido infringida muchas veces por levitaciones de personas y de objetos inanimados? La condición de nuestro sistema fisiológico, al decir de los filósofos teúrgicos, depende en gran parte de nuestra voluntad, que bien regulada puede operar entre otros “milagros” el cambio de polaridad eléctrica, de negativa en positiva, de modo que el imán–tierra repela el objeto o cuerpo y no ejerza la gravedad acción ninguna. Será entonces tan natural para el hombre lanzarse al espacio, hasta que la fuerza repulsiva pierda su eficacia, como antes permanecer sobre la tierra. La elevación de su vuelo dependerá de la mayor o menor habilidad en cargar su cuerpo de electricidad positiva. Obtenido este dominio sobre las fuerzas físicas, la levitación es cosa tan sencilla como el respirar. El estudio de las enfermedades nerviosas ha demostrado que, tanto en el sonambulismo ordinario, como en el hipnótico, parece disminuir el peso del cuerpo.

El profesor Perty cita el caso del sonámbulo Kochler, que flotaba sobre el agua. La vidente de Provorst no podía permanecer sentada en la bañera, porque sobrenadaba en el agua del baño. Dice además que Ana Fleiser, enferma de epilepsia, se mantenía con frecuencia en el aire, según la vió varias veces el superintendente del hospital, y en otra ocasión se levantó hasta más de dos metros por encima de su cama, en presencia de testigos fidedignos, entre los cuales había dos eclesiásticos.

En su Historia de las brujerías de Salem cita Uphame el caso parecido de Margarita Rule. “La levitación, dice el profesor Perty, ocurre con mayor frecuencia en los sujetos extáticos que en los sonámbulos.” Estamos acostumbrados a considerar la gravitación como ley absoluta é inalterable, y nos parece inadmisible la idea de una completa o parcial levitación que la contraríe. Sin embargo, en estos fenómenos la gravitación queda anulada por fuerzas materiales. En muchas enfermedades, como por ejemplo en las calenturas nerviosas, el peso del cuerpo humano parece aumentar, pero en los éxtasis disminuye. Por lo tanto, pueden haber fuerzas físicas contrarias a la gravedad. La revista de Madrid: Criterio Espiritista cita el interesante caso de una joven labradora de cerca de Santiago, que se suspendía en el aire al colocar horizontalmente sobre ella, a una distancia de medio metro, dos barras de hierro magnetizadas. Si los médicos observasen a estos individuos levitados, verían que están electrizados en el mismo signo que el suelo, el cual, según la ley de gravedad, debería atraerlos, o al menos evitar su levitación. Y si los desequilibrios físico-nerviosos o los éxtasis espirituales producen inconscientemente los mismos efectos, tendremos que esta fuerza puede ser dirigida y regulada a voluntad.


                                                                    

viernes, 17 de marzo de 2017

La unidad consciente

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El concepto del “UNO” es compartido de una u otra forma por todas las grandes religiones, orientales y occidentales y por la Filosofía de la existencia. Hablamos del “UNO” como el “TODO” indivisible, aunque perceptible parcialmente por los sentidos humanos limitados como multiplicidad de formas. El UNI-VERSO es la unidad subyacente en la diversidad. Las más antiguas escrituras de la Humanidad de las cuales se tiene registro hoy en día, los “VEDAS”, expresan el concepto del “UNO” en tres aspectos combinados e interrelacionados: SHIVA, VISHNÚ y BRAHMA ; esta es la “Trimurti” o Trinidad Hindú. La teología cristiana habla de la Santísima Trinidad: PADRE, HIJO y ESPÍRITU SANTO reunidos en “un solo Dios verdadero”. En el antiguo Egipto la Trinidad estaba representada por OSIRIS, ISIS y HORUS.
El concepto de UNIDAD es lo primero que comienza a comprender todo aquel que emprende su camino de regreso a “su Hogar”, a su esencia espiritual, la cual está totalmente emparentada con la idea y la experiencia de la UNIDAD.
No es posible transitar el sendero espiritual si no se comprende este básico concepto, el cual será cada vez más profundizado conforme el peregrino avanza en el Sendero. La captación del mismo puede llegar con el empleo puro de la razón, ya que el empleo de esta capacidad puede sustraer el significado limpio de la UNIDAD dela Vida Cósmica como lo hicieron filósofos y religiosos de todas las épocas. Tal es el caso de Santo Tomás de Aquino, fraile de la Orden Dominica, que a través de “la lógica” demostró la existencia de Dios. Otra forma de conocer el concepto del “UNO” es intuitivamente, sentidamente. Es decir que, sin elaborar mentalmente un examen discursivo a través de la lógica de la razón, es posible “sentir”, INTUIR la verdad del “UNO” subyacente en todas las cosas.
Intuición es la captación de una verdad sin el auxilio de la mente discursiva.
Intuición es VER la esencia, el íntimo ser y causa de todas las cosas sin confundirse con las apariencias temporales y espaciales.
Intuición es “percepción directa” e instantánea de la verdad.
Claro está que esta forma de comprender el concepto del “UNO”, la Intuitiva, es más elevada que la de la Razón, si consideramos que la INTUICIÓN es Buddhi en actividad, un plano más elevado que Manas (mente) que es donde sucede la RAZÓN; pero ambos caminos son válidos.
La idea de un Gran Ser infinito y eterno subyacente a todas las formas finitas visibles e invisibles es ese “UNO” del cual hablamos. Pero tenemos que diferenciar dos conceptos de UNIDAD:

1- La UNIDAD referida al Ser infinito y eterno, al “UNO”, cuya captación (en cierto grado) puede ser razonada o intuida.
2- La “UNIDAD CONSCIENTE”, que se realiza con la evolución álmica mediante continuas expansiones de consciencia.

Al hablar de “UNIDAD CONSCIENTE” nos referimos a la realización consciente de la Unidad de Vida lograda paulatinamente por una entidad evolucionante que ya alcanzó su individualidad álmica-monádica y que mediante la evolución fue trascendiendo las limitaciones de su “yo personal” y adquiriendo conciencia grupal cada vez en mayor expansión.
Un animal ó una planta, por ejemplo, son parte del “UNO”, pero no son “conscientes” de ello, ni siquiera son conscientes del “sí mismo” ya que aún no poseen individualidad, (excepto en ciertos casos donde animales domésticos muy evolucionados adquieren una incipiente noción de individualidad antes de que la mónada animal pase a la forma hombre, que es donde sucede realmente la individualidad consciente. Ciertos cetáceos, como los delfines, no entran dentro de estos ejemplos, ya que son seres más evolucionados).
La UNIDAD CONSCIENTE comienza a despertar a partir de las INICIACIONES espirituales por las que pasa el individuo, las cuales implican expansión de consciencia. Estas expansiones de conciencia están hermanadas con la radiación solar (crística) que va emanando del peregrino, incluyendo en su área de radiación e influencia a más y más seres, pudiendo abarcar, con la suficiente evolución, al planeta mismo, al sistema, y más allá. Esto es Unidad Consciente en aumento conforme a la evolución permanente.
El respeto natural por todas las entidades vivientes y la COMPASIÓN son las cualidades álmicas que se expresan en quienes comienzan a vivir la Unidad Consciente.
La captación de la idea del “UNO” (primer concepto) es pasiva, mientras que la “UNIDAD CONSCIENTE” es activa, es una irradiación de Luz, Paz y Amor desde el corazón compasivo del individuo y del grupo, lo cual beneficia álmica y espiritualmente a todos los seres que están dentro de su esfera de influencia.
Existe un tercer concepto de UNIDAD espiritual cuando hablamos de “UNIDAD DE PROPÓSITO”. Todos los seres que han alcanzado cierto grado de desarrollo álmico-evolutivo, ya formando parte de la Comunión Crística ó “Comunión de los Santos” (como lo llama la teología cristiana), forman “UN CUERPO CRÍSTICO DE LUZ”, es decir, Conciencia y Propósito unificadas, de manera que cuando un ser de esta naturaleza álmica ama, no es él individualmente quien ama, sino muchos, miles y miles, santos, bodhisattvas y maestros espirituales que aman en él y a través de él.
La irradiación de la Paz Celestial y del Amor Divino proceden del Sol encendido en ese Cuerpo Jerárquico de Luz.

PAZ EN LOS CORAZONES


sábado, 4 de febrero de 2017

Mensaje solar sobre la Paz verdadera




Amados estudiantes:
Es hoy Mi intención ofrecer lineamientos de conceptos para que los llevéis al calor de vuestros corazones y meditéis allí. Estos conceptos son avivadores del Fuego Interno, pero solo podrán ser “encendidos” en la conciencia a través de la reflexión meditativa, porque de otra manera, serán tan solo…, palabras.
Así que, queridos estudiantes, Yo os doy Mi Luz, pero esta “Antorcha” que os doy podrá avivar el Fuego Interno de aquellas almas que, tomándola y llevándola a su interioridad, sepan hacerla suya. Por eso, de cada cual dependerá que la “Antorcha” que os ofrezco sea aprovechada o no…
Así ha sido siempre, amados. La LUZ siempre ha sido ofrecida al mundo de los Hombres y solo las almas que la han recibido en sus corazones, que han dicho “sí” en su interior, la han incorporado y aprovechado, mientras que muchas almas, inmaduras aún, enceguecidas por el orgullo, las ambiciones y las pasiones, han dicho “no” a las Enseñanzas Trascendentales, “no” a la guía que se les proporcionaba.
El primer concepto que os traigo para que avivéis con el fuego de la reflexión filosófica, es “LA PAZ”.
Yo animo a los estudiantes del mundo a meditar profundamente en el significado de la Paz.
La Paz no es ausencia de agresión y violencia, como corrientemente es interpretada en el común de las gentes; porque esa “paz” es ficticia debido a que esconde muchas veces conflictos retenidos en los planos internos; conflictos que a veces se están gestando y otras veces están a punto de estallar. Por lo tanto la Paz no puede ser definida en términos físicos, diciendo que es “ausencia de guerras y de agresiones”. Quienes piensan así solo ven las “apariencias” y no ven en absoluto el mundo interno, psicológico, en la Humanidad. Quien pueda ver este mundo interno, como Nosotros lo vemos, vería crisis, llanto, dolor, guerras y odios, en gran parte aún no manifestados materialmente, pero sí existentes en los planos astral y mental inferior.
En ocasiones los “Instructores Internos” han transmitido la proximidad y la cercanía latente de una gran guerra mundial entre los Hombres. Algunos estudiantes del mundo no quieren ver estos “avisos”, se niegan a recibir, a ver y a difundir ese tipo de informaciones canalizadas, pero lo cierto es que si eso es lo que ‘fluye’ por la mano del canal receptor, eso tiene un sentido que es acorde a la necesidad del alma humana el conocer. La Humanidad “debe saber” lo que ocurre en los planos ocultos, debe conscientizarse de lo que se está gestando en el kama-manas mundial, y debe conocer cuál puede ser el resultado de las creaciones nefastas del pensamiento.
Debemos dar esos “informes”, no porque nos guste hacerlo, sino porque es la Verdad. Nosotros no actuamos por impulsos emotivos, como lo hace habitualmente el ser humano; actuamos en función de la necesidad de las almas y en dirección a la Verdad, y si la Verdad es “cruda y áspera” así es como se revela, ni más ni menos.
La Humanidad está madurando, y ya debe saber cuál es el fruto de las creaciones que ha estado generando por tanto tiempo. Es por este motivo que, quien niegue la verdad de los hechos, no podrá profundizar en el trascendental significado de LA PAZ, porque solo puede llegar a la Paz quien está abierto a ver las cosas tal como son, sin los espejismos autogenerados por la necesidad psicológica infantil.
“Solo las almas que están superando el estado infantil de negación de la realidad de los hechos, pueden abordar ‘un viaje penetrante’ hacia las profundas aguas de LA PAZ.”
En síntesis: Si negáis la verdad por que necesitáis “no ver”, porque inconscientemente os duele lo que veis, y preferís no ver, entonces, la Paz trascendental no llegará a despertar en vosotros.
Sé lo que digo porque Yo vivo en la Paz, Soy la Paz, pero también ‘sobrevuelo’ con mi espíritu los infiernos de la astralidad del Hombre, en toda la Tierra, y no niego lo que veo, no niego la tremenda oscuridad que veo, no escapo a los infiernos, nunca escapé…; más bien sabéis que descendí a los infiernos, por amor, por que ¿cómo iba a traer redención a las almas si no llegaba a las profundidades insondables de la desesperación…? ¿Cómo iba a auxiliar a las almas totalmente extraviadas en las oscuridades de la Ignorancia si no penetraba hasta donde ellas estaban, ofreciéndoles ‘mi mano’ de hermano…?
¿Cómo pensáis que fue acaso, mi venida al mundo…?
¿Pensáis que Yo negué la realidad de entonces…? ¿Creéis que preferí “no ver” para no padecer el dolor de VER…?
Ah…, amados hermanos, sí…, hubo un instante donde pedí al Padre que si era posible, apartara de mi esa “copa amarga”…, pero inmediatamente vi que mi misión era beber hasta la última gota ese “cáliz amargo”, el de la cruda realidad de las almas humanas, el Cáliz que me permitiría conocer fielmente la condición humana, la bajeza y desgracia de la Humanidad, porque a partir de esa amarga comunión, Yo podría renacer, y en ese renacimiento en el Amor elevaría conmigo a las moribundas almas perdidas…
Os he traído hoy conceptos en los cuales meditar en vuestros corazones y señalé “LA PAZ” como el concepto principal. Pero acaso podréis ver que al hablar de PAZ no me he detenido en cosas bellas y agradables a los sentidos, porque eso sería quedarse en lo superficial. En cambio, hablé del conflicto humano, de la oscuridad y de los infiernos, porque es aceptando la verdad tal como es, penetrando esas oscuridades, superando los miedos, como llegaréis a “la otra orilla”, donde la verdadera PAZ existe, y es una realidad eterna y trascendente.
“Quien niega su infierno no puede llegar a la Paz.”
Meditad en vuestros corazones…
He hablado desde mi Morada de Paz, pero aún estoy en los infiernos del alma humana tendiendo una mano de amigo a los desorientados y enfermos… Por eso, sé de lo que hablo.
Mi Paz os doy, Mi Paz os dejo.
JESUCRISTO - MICAEL


martes, 24 de enero de 2017

La Unidad consciente


                       

El concepto del “UNO” es compartido de una u otra forma por todas las grandes religiones, orientales y occidentales y por la Filosofía de la existencia. Hablamos del “UNO” como el “TODO” indivisible, aunque perceptible parcialmente por los sentidos humanos limitados como multiplicidad de formas. El UNI-VERSO es la unidad subyacente en la diversidad. Las más antiguas escrituras de la Humanidad de las cuales se tiene registro hoy en día, los “VEDAS”, expresan el concepto del “UNO” en tres aspectos combinados e interrelacionados: SHIVA, VISHNÚ y BRAHMA ; esta es la “Trimurti” o Trinidad Hindú. La teología cristiana habla de la Santísima Trinidad: PADRE, HIJO y ESPÍRITU SANTO reunidos en “un solo Dios verdadero”. En el antiguo Egipto la Trinidad estaba representada por OSIRIS, ISIS y HORUS.
El concepto de UNIDAD es lo primero que comienza a comprender todo aquel que emprende su camino de regreso a “su Hogar”, a su esencia espiritual, la cual está totalmente emparentada con la idea y la experiencia de la UNIDAD.
No es posible transitar el sendero espiritual si no se comprende este básico concepto, el cual será cada vez más profundizado conforme el peregrino avanza en el Sendero. La captación del mismo puede llegar con el empleo puro de la razón, ya que el empleo de esta capacidad puede sustraer el significado limpio de la UNIDAD de la Vida Cósmica como lo hicieron filósofos y religiosos de todas las épocas. Tal es el caso de Santo Tomás de Aquino, fraile de la Orden Dominica, que a través de “la lógica” demostró la existencia de Dios. Otra forma de conocer el concepto del “UNO” es intuitivamente, sentidamente. Es decir que, sin elaborar mentalmente un examen discursivo a través de la lógica de la razón, es posible “sentir”, INTUIR la verdad del “UNO” subyacente en todas las cosas.
Intuición es la captación de una verdad sin el auxilio de la mente discursiva.
Intuición es VER la esencia, el íntimo ser y causa de todas las cosas sin confundirse con las apariencias temporales y espaciales.
Intuición es “percepción directa” e instantánea de la verdad.
Claro está que esta forma de comprender el concepto del “UNO”, la Intuitiva, es más elevada que la de la Razón, si consideramos que la INTUICIÓN es Buddhi en actividad, un plano más elevado que Manas (mente) que es donde sucede la RAZÓN; pero ambos caminos son válidos.
La idea de un Gran Ser infinito y eterno subyacente a todas las formas finitas visibles e invisibles es ese “UNO” del cual hablamos. Pero tenemos que diferenciar dos conceptos de UNIDAD:
1- La UNIDAD referida al Ser infinito y eterno, al “UNO”, cuya captación (en cierto grado) puede ser razonada o intuida.
2- La “UNIDAD CONSCIENTE”, que se realiza con la evolución álmica mediante continuas expansiones de consciencia.
Al hablar de “UNIDAD CONSCIENTE” nos referimos a la realización consciente de la Unidad de Vida lograda paulatinamente por una entidad evolucionante que ya alcanzó su individualidad álmica-monádica y que mediante la evolución fue trascendiendo las limitaciones de su “yo personal” y adquiriendo conciencia grupal cada vez en mayor expansión.
Un animal ó una planta, por ejemplo, son parte del “UNO”, pero no son “conscientes” de ello, ni siquiera son conscientes del “sí mismo” ya que aún no poseen individualidad, (excepto en ciertos casos donde animales domésticos muy evolucionados adquieren una incipiente noción de individualidad antes de que la mónada animal pase a la forma hombre, que es donde sucede realmente la individualidad consciente. Ciertos cetáceos, como los delfines, no entran dentro de estos ejemplos, ya que son seres más evolucionados).
La UNIDAD CONSCIENTE comienza a despertar a partir de las INICIACIONES espirituales por las que pasa el individuo, las cuales implican expansión de consciencia. Estas expansiones de conciencia están hermanadas con la radiación solar (crística) que va emanando del peregrino, incluyendo en su área de radiación e influencia a más y más seres, pudiendo abarcar, con la suficiente evolución, al planeta mismo, al sistema, y más allá. Esto es Unidad Consciente en aumento conforme a la evolución permanente.
El respeto natural por todas las entidades vivientes y la COMPASIÓN son las cualidades álmicas que se expresan en quienes comienzan a vivir la Unidad Consciente.
La captación de la idea del “UNO” (primer concepto) es pasiva, mientras que la “UNIDAD CONSCIENTE” es activa, es una irradiación de Luz, Paz y Amor desde el corazón compasivo del individuo y del grupo, lo cual beneficia álmica y espiritualmente a todos los seres que están dentro de su esfera de influencia.
Existe un tercer concepto de UNIDAD espiritual cuando hablamos de “UNIDAD DE PROPÓSITO”. Todos los seres que han alcanzado cierto grado de desarrollo álmico-evolutivo, ya formando parte de la Comunión Crística ó “Comunión de los Santos” (como lo llama la teología cristiana), forman “UN CUERPO CRÍSTICO DE LUZ”, es decir, Conciencia y Propósito unificadas, de manera quecuando un ser de esta naturaleza álmica ama, no es él individualmente quien ama, sino muchos, miles y miles, santos, bodhisattvas y maestros espirituales que aman en él y a través de él.
La irradiación de la Paz Celestial y del Amor Divino proceden del Sol encendido en ese Cuerpo Jerárquico de Luz.
Paz en los corazones



sábado, 14 de enero de 2017

Ley de Reencarnación




Pregúntense si están en la vía correcta, el la que más necesita y conviene a vuestras almas. Examinen el sendero transitado y observen vuestro sentir.
Esta es la primera pauta que un peregrino debe observar para iniciar el Sendero interno, es decir, el camino de la evolución y transformación responsable y consciente de la conciencia.
Es el Sol Búdico en el interior del peregrino el que alumbra el camino a seguir, pero ocurre que las energías materiales más densas, de deseos y mandatos psicológicos familiares, culturales, religiosos, etc. presentes en los vehículos que conforman la personalidad humana, tienen sus propios objetivos y propósitos, comúnmente opuestos a la Voluntad y Propósito Solar. Este asunto debe ser considerado con detenimiento por el estudiante, con reflexión, porque no es un tema de fácil dilucidación.
Las energías de kama-manas (‘deseo’ y mente inferior adherida) conforman una coyuntura de tendencias, hábitos, ideas y emociones que en su estructura psicológica de “identificación” generan lo que llamáis ‘ego’ o ‘yo’ inferior.
Este yo inferior, personal o psicológico es básicamente “identificación” de la mente con los objetos materiales y los objetos de deseos, y con emocionalidades e ideas rígidas, no creativas, sino dogmas fijos que funcionan a manera de mandatos internos (de orden inferior).
Esta es (aunque es simple la explicación ofrecida) la base constitutiva del “yo”, de lo que llamáis “persona”. La persona humana es como una “máscara” transitoria del alma; también se podría ejemplificar diciendo que es “el actor” que representa un papel momentáneo en la Gran Obra de la vida del alma.
A lo largo de su larga travesía evolutiva, el alma desempeña muchos ‘papeles actorales’, siendo cada uno una encarnación del alma en una nueva personalidad humana. Esta es la travesía evolutiva del alma; un extenso recorrido en el cual el alma se obliga a sí misma, por voluntad de la Mónada, a tomar una y otra vez vehículos materiales en el mundo formal, es decir, “máscaras”, para representar un determinado papel actoral con características particulares cada vez. Siempre existe una correlación entre cada papel desempeñado por el alma en sus encarnaciones sucesivas, ya que hay una hilación evolutiva dirigida por la Mónada y por los Señores del Karma, que son quienes rigen y dirigen el destino ascendente de todas las almas. Por lo tanto, el alma siempre está progresando en comprensión, papel tras papel, máscara tras máscara, en una cadena organizada de existencias, extrayendo la esencia de cada vida vivida en la forma humana. Esas “esencias” que son extraídas de cada existencia material son las que van llenando la “burbuja álmica” de un ingrediente sutil: SABIDURÍA.
El proceso finaliza cuando la “burbuja álmica” ya se ha llenado por completo de Luz de Comprensión, y ya se la puede ver brillando semejante a un Sol Dorado de Amor-Sabiduría. Cuando esto sucede ya el alma no necesita más encarnar, es decir, no necesita ya representar “papeles actorales” en la materia, porque ya ha descubierto su real naturaleza, ya se reconoce a consciencia comoel ‘Ser’ que ha estado oculto tras todas aquellas “máscaras”, una y otra vez… Cuando el alma alcanza así la comprensión intuitiva del SÍ MISMO, del SER, deja toda identificación con ‘las máscaras’, y se libera de las tendencias, ilusiones y fantasías propias de las máscaras. Esto significa que el alma ya ha aprendido a captar las esencias, y a no dejarse engañar por la máscara de las apariencias y de las formas. (Esto incluye los espejismos de los deseos y las ilusiones mentales de las ideas).
Alcanzar tal estado de liberación es cierto grado de Sabiduría, es Buddhi activo como consciencia, esto es: Cristo vivo en la esfera del alma humana.
Si el alma encarna nuevamente después de esta Iniciación, será por Ley de Sacrificio y Servicio, y ya no por karma, movida por la necesidad de conquistar autoconsciencia.
Es por este motivo que al inicio de esta transmisión se indicó el camino de la reflexión para la toma de consciencia, porque el peregrino puede llegar a desaprovechar o a no aprovechar al máximo posible la oportunidad de progreso de su alma en su actual encarnación, si es que vive mecánicamente, irreflexivamente, sin preguntarse nada, sin observarse, sin estar alerta y atento a su mundo interior. Este “dormirse” ocurre cuando la mente se apega y aferra a los sentidos físicos y se deja influenciar y manejar por los indómitos deseos pasionales de todo tipo. Esas corrientes de energías astrales y mentales inferiores conforman, como se explicó, el yo inferior, y en su hábito mecánico representa el estado de conciencia al cual conocéis como “estar dormido”.
Estar ‘dormido’ es no estar consciente, en estado de alerta, es vivir por puro hábito, sin cuestionarse nada y sin considerar el “cambio interior” como posibilidad. Esto es lo que produce los mayores males en el mundo. Por lo tanto “despertar” de sueño de la conciencia sonambúlica es volverse consciente de la vida, de las corrientes astrales y mentales y de sus influencias y efectos.
Esto implica necesariamente el nacimiento del DISCERNIMIENTO, el cual conduce por el camino consciente hacia la Unidad de la Vida.
Por eso dijimos al inicio: “vuélvanse conscientes de vuestra vida, observen y vean el camino transitado”; y ahora agregamos: ordénense nuevamente, viendo qué cosas debéis dejar atrás, dejar ir, y qué elementos nuevos sentís que deben ocupar esos vacíos. Esto significa aplicar la energía de la determinación y la voluntad hacia fines claros, con la guía del Sol Búdico, que es el amigo más fiel y la segura guía en cada alma. Esto es: “CAMINO CONSCIENTE”.
Encuentre cada estudiante las respuestas claras a sus profundos interrogantes, y cuando esas respuestas no llegan enseguida, porque pueden hacerse esperar, tomad el camino del mayor bien que vuestra conciencia señale, mientras las profundas incógnitas preparan para su tiempo justo su revelación.
Todo tiene su tiempo en la vida del alma. Interpretar esto es comprensión.
Encended la Antorcha Interna de Buddhi con el don de la Fe y permaneced en Paz.
Todo llega!!, amados estudiantes.
Lo que es verdadero siempre llega al peregrino bien dispuesto y preparado, en su justo momento.
Emprended en Camino entonces, aunque debáis iniciarlo con gastados instrumentos y cansados pies…
En amor:
Jardineros Solares