lunes, 5 de septiembre de 2016

El Camino consciente del alma




Pregúntense si están en la vía correcta, el la que más necesita y conviene a vuestras almas. Examinen el sendero transitado y observen vuestro sentir.
Esta es la primera pauta que un peregrino debe observar para iniciar el Sendero interno, es decir, el camino de la evolución y transformación responsable y consciente de la conciencia.
Es el Sol Búdico en el interior del peregrino el que alumbra el camino a seguir, pero ocurre que las energías materiales más densas, de deseos y mandatos psicológicos familiares, culturales, religiosos, etc. presentes en los vehículos que conforman la personalidad humana, tienen sus propios objetivos y propósitos, comúnmente opuestos a la Voluntad y Propósito Solar. Este asunto debe ser considerado con detenimiento por el estudiante, con reflexión, porque no es un tema de fácil dilucidación.
Las energías de kama-manas (‘deseo’ y mente inferior adherida) conforman una coyuntura de tendencias, hábitos, ideas y emociones que en su estructura psicológica de “identificación” generan lo que llamáis ‘ego’ o ‘yo’ inferior.
Este yo inferior, personal o psicológico es básicamente “identificación” de la mente con los objetos materiales y los objetos de deseos, y con emocionalidades e ideas rígidas, no creativas, sino dogmas fijos que funcionan a manera de mandatos internos (de orden inferior).
Esta es (aunque es simple la explicación ofrecida) la base constitutiva del “yo”, de lo que llamáis “persona”. La persona humana es como una “máscara” transitoria del alma; también se podría ejemplificar diciendo que es “el actor” que representa un papel momentáneo en la Gran Obra de la vida del alma.
A lo largo de su larga travesía evolutiva, el alma desempeña muchos ‘papeles actorales’, siendo cada uno una encarnación del alma en una nueva personalidad humana. Esta es la travesía evolutiva del alma; un extenso recorrido en el cual el alma se obliga a sí misma, por voluntad de la Mónada, a tomar una y otra vez vehículos materiales en el mundo formal, es decir, “máscaras”, para representar un determinado papel actoral con características particulares cada vez. Siempre existe una correlación entre cada papel desempeñado por el alma en sus encarnaciones sucesivas, ya que hay una hilación evolutiva dirigida por la Mónada y por los Señores del Karma, que son quienes rigen y dirigen el destino ascendente de todas las almas. Por lo tanto, el alma siempre está progresando en comprensión, papel tras papel, máscara tras máscara, en una cadena organizada de existencias, extrayendo la esencia de cada vida vivida en la forma humana. Esas “esencias” que son extraídas de cada existencia material son las que van llenando la “burbuja álmica” de un ingrediente sutil: SABIDURÍA.
El proceso finaliza cuando la “burbuja álmica” ya se ha llenado por completo de Luz de Comprensión, y ya se la puede ver brillando semejante a un Sol Dorado de Amor-Sabiduría. Cuando esto sucede ya el alma no necesita más encarnar, es decir, no necesita ya representar “papeles actorales” en la materia, porque ya ha descubierto su real naturaleza, ya se reconoce a consciencia como el ‘Ser’ que ha estado oculto tras todas aquellas “máscaras”, una y otra vez… Cuando el alma alcanza así la comprensión intuitiva del SÍ MISMO, del SER, deja toda identificación con ‘las máscaras’, y se libera de las tendencias, ilusiones y fantasías propias de las máscaras. Esto significa que el alma ya ha aprendido a captar las esencias, y a no dejarse engañar por la máscara de las apariencias y de las formas. (Esto incluye los espejismos de los deseos y las ilusiones mentales de las ideas).
Alcanzar tal estado de liberación es cierto grado de Sabiduría, es Buddhi activo como consciencia, esto es: Cristo vivo en la esfera del alma humana.
Si el alma encarna nuevamente después de esta Iniciación, será por Ley de Sacrificio y Servicio, y ya no por karma, movida por la necesidad de conquistar autoconsciencia.
Es por este motivo que al inicio de esta transmisión se indicó el camino de la reflexión para la toma de consciencia, porque el peregrino puede llegar a desaprovechar o a no aprovechar al máximo posible la oportunidad de progreso de su alma en su actual encarnación, si es que vive mecánicamente, irreflexivamente, sin preguntarse nada, sin observarse, sin estar alerta y atento a su mundo interior. Este “dormirse” ocurre cuando la mente se apega y aferra a los sentidos físicos y se deja influenciar y manejar por los indómitos deseos pasionales de todo tipo. Esas corrientes de energías astrales y mentales inferiores conforman, como se explicó, el yo inferior, y en su hábito mecánico representa el estado de conciencia al cual conocéis como “estar dormido”.
Estar ‘dormido’ es no estar consciente, en estado de alerta, es vivir por puro hábito, sin cuestionarse nada y sin considerar el “cambio interior” como posibilidad. Esto es lo que produce los mayores males en el mundo. Por lo tanto “despertar” de sueño de la conciencia sonambúlica es volverse consciente de la vida, de las corrientes astrales y mentales y de sus influencias y efectos.
Esto implica necesariamente el nacimiento del DISCERNIMIENTO, el cual conduce por el camino consciente hacia la Unidad de la Vida.
Por eso dijimos al inicio: “vuélvanse conscientes de vuestra vida, observen y vean el camino transitado”; y ahora agregamos: ordénense nuevamente, viendo qué cosas debéis dejar atrás, dejar ir, y qué elementos nuevos sentís que deben ocupar esos vacíos. Esto significa aplicar la energía de la determinación y la voluntad hacia fines claros, con la guía del Sol Búdico, que es el amigo más fiel y la segura guía en cada alma. Esto es: “CAMINO CONSCIENTE”.
Encuentre cada estudiante las respuestas claras a sus profundos interrogantes, y cuando esas respuestas no llegan enseguida, porque pueden hacerse esperar, tomad el camino del mayor bien que vuestra conciencia señale, mientras las profundas incógnitas preparan para su tiempo justo su revelación.
Todo tiene su tiempo en la vida del alma. Interpretar esto es comprensión.
Encended la Antorcha Interna de Buddhi con el don de la Fe y permaneced en Paz.
Todo llega!!, amados estudiantes.
Lo que es verdadero siempre llega al peregrino bien dispuesto y preparado, en su justo momento.
Emprended en Camino entonces, aunque debáis iniciarlo con gastados instrumentos y cansados pies…
En amor:
Jardineros Solares



YO SOY : La Jerusalén Mesiánica






Amados estudiantes:
El Sol ha traído esta vez una enseñanza oculta para ser develada a vuestras almas: “La Jerusalen Mesiánica "
Entrad en la lectura del Apocalipsis Bíblico, el Libro de Revelación, en el capítulo 21, y veréis la descripción de vuestra naturaleza interna más elevada:
Vuestra Divina Presencia “Yo Soy”
Leed con atención el capítulo citado y observad en las descripciones de la “Ciudad Santa” las características y cualidades del ESPÍRITU SOLAR en su descenso al corazón del ser humano. El chakra cardíaco del hombre posee “12 energías”; es el ‘Loto de 12 pétalos’ que describe la filosofía hinduista. Estos 12 pétalos deben desplegarse a través de la evolución hasta que la Flor del Alma esté totalmente desplegada. También existen 12 pétalos internos dentro del Loto de 1000 pétalos de la corona, en la cúspide de la cabeza del ser humano, que lo pone en contacto y armonía con las esferas superiores. Ambos Lotos, el coronario y el cardíaco, están místicamente conectados.
Los “12 pétalos”, en ambos centros, son 12 entradas del Espíritu de Dios, es decir, de vuestro “YO SOY” Divino, el auténtico Ser del Hombre. Hablamos de “12 entradas” porque cuando se han abierto y desplegado los 12 pétalos del Loto Cardíaco en el Hombre cada pétalo es una ‘lengua de Fuego’ de una especialVirtud, y a la vez es una “Puerta” por donde el Espíritu Universal de Cristo puede entrar para derramar sus bendiciones de ‘Vida Una’ a los mundos materiales.
Por este motivo os decimos:
“Vosotros sois la Puerta por donde el Sol Crístico ha de derramar sus bendiciones como un verdadero Manantial de Vida Divina”.
Esto es posible tan solo cuando el peregrino se ha purificado lo suficiente y ha madurado en su interior un sentido de conciencia de “Yo Trascendente”, es decir, cuando ha abandonado las tretas del ego inferior y finalmente se ha entregado al Sol Divino en su interior. Cuando tal condición de vida interna ha sucedido el Sol Búdico-Átmico ‘desciende’, o bien, ‘se enciende’ en “la Plaza central de la Ciudad Santa”, el CORAZÓN y la CORONA y despliega sus coloridas cualidades, tal cual lo expresa el capítulo 21 del Libro del Apocalipsis.
Tal libro es un libro de “Revelaciones”, porque revela la Iluminación crística del Hombre, pero, claro está, que la forma simbólica en que se ha escrito ha confundido a los inexpertos, a los que todavía no tenían “ojos para ver”. El Libro Profético de Juan solo ha podido ser bien entendido por quienes han transitado cierto tramo interno del Sendero Iniciático; pero poco a poco las verdades confusas y ocultas a los ojos del profano se van develando, para que aquello que estaba velado salga a la luz, y todos puedan ver.
Con el Advenimiento de la Conciencia Divina al hombre “ya no habrá noche” porque la Luz estará por sí misma encendida, viva, como Lámpara eterna en su interior. Esa Luz será la Conciencia del ‘YO SOY’ despierta, activa y operante; esta es la Lámpara Búdica del Amor brillando como un Sol en el alma victoriosa del Hombre.
En quien el Sol vive y reina como conciencia despierta y trascendente ya no hay “altares” de adoración, ni búsquedas de guías o ‘gurús’; y ya no existe oscuridad por que el YO SOY eterno lo ilumina todo con Su Luz propia. Este YO SOY es el Sol Crístico-Espiritual (Búdico-Átmico), la Nueva Jerusalén, es decir, la nueva conciencia de SER en el Hombre.
Entrad en el Apocalipsis Bíblico sin temor, con la Conciencia de la Presencia “YO SOY”, y entenderéis con claridad que todo lo que allí se describe es el proceso de purificación interna y el consecuente despertar Crístico-Solar, tanto a nivel del individuo como a nivel de la Humanidad.
Que la Paz Solar mueva en vosotros a la reflexión inteligente, profunda y fecunda.
Instructores Internos